Siempre podemos educarnos a nosotros mismos

 

Siempre podemos educarnos a nosotros mismos, porque somos seres dotados de razón y poseemos la autonomía para conocer nuestro mundo y conocernos a nosotros mismos. Para Sócrates lo más importante es el autoconocimiento, porque solo cuando nos conocemos somos sabios y podemos hacer el bien. Por ese motivo, solo cuando examinamos nuestra vida es que vale la pena vivirla.

 

Una vida sin examen no merece la pena ser vivida.

─ Sócrates

 

Mi formación moral es mi responsabilidad

 

Según John Locke, filósofo del siglo XVII, las personas debemos ser guiadas en nuestro aprendizaje, pero debemos tener autonomía sobre qué y cómo aprendemos.

 

La cuestión es que la libertad y la responsabilidad son dos caras de una misma moneda. En el corazón de nuestra autonomía está la responsabilidad moral de alcanzar la plena realización de la propia personalidad. Así como la responsabilidad moral de favorecer la conservación de una forma de vida en sociedad, movilizada por valores de justicia y solidaridad, sin los cuales no es viable la vida en sociedad.

 

Somos sujetos morales poseedores de conciencia, responsables de las propias acciones y dotados de los principios de autonomía, inviolabilidad y dignidad. Por tanto, mi formación moral es mi responsabilidad.

 

Cada persona, cada uno de nosotros es un sujeto de conocimiento y de acción. Nuestros actos le dan forma al mundo y a la vida. Mientras el egoísmo sea parte de la naturaleza humana, necesitaremos de la moral y la ética. Tarde o temprano descubrimos que sin moralidad la vida social es casi imposible. Pero, lamentarse por los acontecimientos adversos, producto de la conducta humana, no resuelve nada. Todos tenemos la responsabilidad moral de constituir y desarrollar nuestro ser personal desde la perspectiva integral de la persona humana, y esto incluye nuestro ser moral.

 

Siempre podemos educarnos a nosotros mismos

 

  • Todos tenemos intelecto.
  • Y tenemos el poder para razonar las cosas por sí mismos.
  • Todos tenemos una idea de lo que nos gusta o encontramos satisfactorio y emocionante.
  • La pasión y la curiosidad por aprender está en cada uno de nosotros.

 

Conoce tu mundo y conócete a ti mismo. Todos somos seres autónomos y poseemos la capacidad para buscar información de manera individual, si no hay razones extraordinarias involucradas, todos podemos aprender por sí mismos en un acto autorreflexivo.

 


Arte| La lectora de Jean-Honoré Fragonard, c. 1770-1772.

 

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Licenciada en filosofía, ética y valores humanos.

La casa de la ética

El arte de saber vivir bien