empatía

 

En su forma más simple la empatía es sentir con alguien, en principio se trata de la conciencia de los sentimientos y emociones de otras personas, como si lo sintiéramos nosotros mismos.

 

Sinónimos

 

La palabra empatía es una palabra poderosa que no posee sinónimos, sino más bien palabras que son características de ella misma y que la definen: sensibilidad, instinto, afinidad, compasión, participación, comprensión, delicadeza.

 

Etimología

 

La palabra empatía viene del griego empátheia, que significa pasión, sentir dentro.

 

Definición

 

La empatía se refiere, según la RAE, al sentimiento de identificación con algo o alguien, así como a la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

 

Introducción

 

La empatía es la capacidad de compartir y comprender los sentimientos de los demás, preocuparnos por el bienestar de los demás y actuar con compasión. Sin embargo, hay varias formas de verla:

 

La primera es la empatía afectiva, la capacidad de sentir o compartir las emociones de los demás, en un sentido visceral.

 

Luego encontramos la empatía cognitiva, la capacidad de comprender las emociones de los demás. Así, podemos comprender lo que otra persona está sintiendo, pero no lo sentimos necesariamente en un sentido visceral.

 

Por último, la regulación emocional. Aquí hablamos de la capacidad de regular las propias emociones.

 

Descripción

 

La empatía es el interés, la voluntad y la capacidad de reconocer, comprender y simpatizar con las actitudes de otras personas, sus pensamientos, emociones, intenciones y rasgos de personalidad. Es un elemento clave de la inteligencia emocional porque nos permite, como individuos, entender lo que otros están experimentando y sintonizar emocionalmente con los demás. También implica la autoconciencia, así como la distinción entre uno mismo y el otro.

 

Ser empáticos implica la capacidad para percibir los sentimientos de los demás, pero también implica reconocer las propias emociones. Básicamente, es ponerse en los zapatos de otra persona, compartir y comprender lo que otra persona siente, y preocuparse por su bienestar.

 

Daniel Goleman, en su libro Inteligencia emocional, explica que la empatía se trata de definir, comprender y reaccionar a las inquietudes y necesidades subyacentes a las respuestas y reacciones emocionales de los demás.

 

Es importante conocernos a nosotros mismos, porque si somos capaces de percibir nuestros sentimientos, también seremos capaces de percibir los sentimientos ajenos.

 

La conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía, puesto que, cuanto más abiertos nos hallemos a nuestras propias emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás.
― Daniel Goleman, Inteligencia emocional

 

Las raíces de la empatía

 

Las raíces se encuentran en nuestra infancia temprana, y su desarrollo está directamente relacionado con la educación que recibimos de nuestros padres.

 

Cuando los padres no pueden mostrar empatía hacia las emociones de sus hijos, como la risa o el llanto, los niños no podrán expresar ni sentir esas emociones. Las emociones se desvanecen y no forman parte de sus relaciones íntimas. En consecuencia, el precio que se paga por la falta de sintonía emocional entre padres e hijos es alto.

 

Los niños se muestran más empáticos cuando su educación incluye, por ejemplo, la toma de conciencia del daño que su conducta puede causar a otras personas (decirles, por ejemplo, «mira qué triste la has puesto», en lugar de «eso ha sido una travesura»).
― Daniel Goleman, Inteligencia emocional

 

La empatía se asocia con el comportamiento social

 

Hay muchas investigaciones que muestran que una mayor empatía conduce a un comportamiento más solidario. Asimismo, la empatía es fundamental para nuestras vidas, ya que nos ayuda a llevarnos bien, trabajar de manera más eficaz y prosperar como sociedad.

 

Si no tenemos empatía no importa lo inteligente que seamos, no llegamos muy lejos. Porque somos seres sociales, y la empatía nos ayuda a comprender cómo se sienten los demás, para que podamos responder adecuadamente a las diferentes situaciones.

 

Una vez que se activa la empatía, la acción compasiva es la respuesta más lógica.

 

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Licenciada en filosofía, ética y valores humanos.

La casa de la ética

El arte de saber vivir bien