¿Cuál es la diferencia entre doble moral e hipocresía?

 

Si somos honestos, veremos que no tenemos muy clara la diferencia entre doble moral e hipocresía, y que no estamos exentos de caer tanto en lo uno como lo otro.

 

La cuestión es que nuestros intereses pueden ser tan importantes como el aparente cumplimiento de la norma. Por eso recurrimos a la hipocresía y/o a la doble moral.  Tenemos una moral para uno mismo y otra para los demás, una moral en casa y otra en la calle.

 

En principio, nos vemos confrontados al dilema entre lo que se supone es lo debido y correcto, y aquello que realmente albergamos en nuestros corazones.

 

Cuando somos hipócritas engañamos a los demás para salvar las apariencias, cuando hacemos uso de la doble moral nos damos ciertas licencias que le negamos a otros.

 

La hipocresía es el fracaso en seguir las propias reglas y principios morales expresados ​​por uno mismo

 

Somos hipócritas cuando aceptamos abiertamente un único criterio moral, que pese a todo no lo cumplimos en la práctica. Así, mientras fingimos o mostramos virtudes, opiniones, creencias y cualidades, en realidad no las seguimos. Lo que realmente hacemos es ocultar nuestros verdaderos pensamientos, sentimientos o motivos detrás de una máscara de perfección.

 

Como es el caso del político que condena la corrupción, mientras abusa del poder para beneficio personal.

 

Según el filósofo político británico David Runciman, autor de Political Hypocrisy: The Mask of Power, from Hobbes to Orwell and Beyond, el hipócrita practica diferentes tipos de engaño, entre los que se incluyen «las afirmaciones de conocimiento del que uno carece, las afirmaciones de una coherencia que no se puede sostener, las afirmaciones de una lealtad que uno no posee, las afirmaciones de una identidad que uno no puede sostener».

 

La hipocresía es el uso consciente de una máscara para engañar a los demás.

 

La doble moral se refiere a la valoración de las personas según criterios diferentes

 

La doble moral se refiere a la aplicación desigual, del rigor de los criterios morales a los grupos o a las personas.

 

Podemos decir que tenemos una doble moral, cuando tratamos a las personas de manera diferente, aunque deban ser tratadas de la misma manera.

 

Como es el caso de la persona que siendo infiel exige fidelidad a su pareja.

 

Margaret Eichler, autora de The Double Standard: A Feminist Critique of Feminist Social Science, explica que la doble moral «implica que dos cosas que son iguales se miden con diferentes estándares».

 

La doble moral trasgrede el principio de la imparcialidad. Esto es la aplicación de los mismos criterios a todas las personas sin influencias de prejuicios o tratos diferenciados, principio fundamental de la justicia.

 

La diferencia entre doble moral e hipocresía radica en que la doble moral se refiere a un comportamiento que no es justo, mientras que la hipocresía en sí es un engaño en beneficio de la propia reputación, y en esencia se refiere a un comportamiento deshonesto.

 

La verdad exige un corazón valiente y la justicia un corazón bondadoso: ¿Qué tan valientes somos? ¿Qué tan bondadosos somos?

 

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Licenciada en filosofía, ética y valores humanos.

La casa de la ética

El arte de saber vivir bien